Los Fresones Rebeldes editaron su primer disco, “¡Es que no hay manera!”, en 1997 con Subterfuge y se dieron a conocer por toda España como la gran esperanza pop. Consiguieron muchísimos seguidores con su primer sencillo, “Al Amanecer”, que iba acompañado por un divertido vídeo rodado en el Parque de Atracciones de Madrid y que marcó a toda una generación dando pie al llamado tontipop. Esta canción transmite la emoción de la primera vez que te enamoras y todas esas sensaciones irrepetibles en la vida. No es el único temazo de este disco, del que hay que resaltar también “La inocente” o “Quiero saber”.